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Bozales


El bozal es una herramienta con muy mala fama. Muchas personas se asustan más al ver un perro con bozal que al ver a ese mismo perro sin él. El público general no tiene por qué saber que un bozal no sólo se le pone a un perro si es agresivo, sino en muchas otras circunstancias.

Un bozal, por definición (RAE), “es un dispositivo que se pone a ciertos animales, preferentemente a los perros, en el hocico para que no muerdan”. Un buen bozal, debe impedir que el perro pueda morder, pero debe permitir que el perro respire, beba agua e incluso coma con él puesto ya que en ocasiones los perros deben llevarlo durante horas. Un buen bozal por tanto, debería ser cómodo para nuestro perro de modo que pueda llevarlo habitualmente cuando el contexto lo requiera. Además, como con cualquier otra herramienta, debemos trabajar previamente con nuestro perro para acostumbrarle a ella progresivamente y que cuando finalmente la lleve puesta se comporte exactamente igual que si no la llevase. En definitiva, el bozal no es una herramienta de coerción, sino una herramienta de seguridad.

Dicho ésto parece claro que muchos de los “dispositivos” que se ven por las calles no reunen éstas características. Los dos que se ven más habitualmente son:

– El Halti o similares (Canny Collar, etc.). Ésto no son bozales ya que para empezar permiten al perro morder perfectamente. La función para la que fueron creados éstos dispositivos fue para manejar mejor a los perros grandes o aquellos que tiraban mucho de la correa. Son ronzales, como los que llevan los caballos pero sin bocado, mediante los cuales se controla la cabeza del perro y, por tanto, se inhibe más facilmente cualquier movimiento no deseado. Si bien es cierto que con la correa en tensión el dispositivo se cierra en torno al hocico del perro, ésto no deja de ser un método coercitivo con el perro. Si el perro, efectivamente va a agredir a otro perro o persona, éste dispositivo es bastante probable que se rompa ya que no está diseñado para soportar tanta tensión. Por otro lado es bastante habitual que la cinta que va sobre el hocico ocasione rozaduras e incluso heridas en los ojos.

En su día fue una herramienta muy utilizada: yo misma la usé para enseñar a mis perros, Luca entre ellos, a no tirar de la correa. Sin embargo su uso requiere buen manejo de correa para no ser brusco y terminar dañando las cervicales del perro. Y además yo siempre lo utilicé como un medio y no como un fin: una vez mis perros aprendieron a caminar sin tirar de la correa, dejé de utilizar los Haltis. Hoy en día los arneses anti tiro han demostrado ser más eficaces y amables con el perro.

Dos haltis que aún conservo aunque ya no utilizo. Uno era de Lucha y otro de Lucky.

– Bozal de nylon. Creo que éste es el más extendido, supongo que por el precio. El bozal de nylon es una herramienta que impide al perro morder, pero también beber o comer. Es una herramienta creada para emplear el castigo negativo con nuestro perro (time out) y por tanto, el perro no debe llevarla puesta más de cinco minutos. La talla adecuada es aquella que ajusta tanto al hocico del perro que éste apenas puede asomar la punta de la lengua. Se utiliza para inhibir conducta en el perro en aquellos contextos en los que no es posible hacer un time out (tiempo muerto) y sacarlo del contexto social a modo de castigo. Por tanto no es un dispositivo de uso continuado, ni cómodo, ni permite a nuestro perro comportarse con normalidad cuando la lleva puesta. Por desgracia se ve demasiado a menudo a perros paseando con ellos y esa es la principal motivación para escribir éste post: informar a la gente de que éste no es un bozal adecuado y además puede causar problemas de comportamiento además de otros problemas de salud como el golpe de calor.

El bozal de nylon no está diseñado para llevarlo durante más de unos minutos ya que, si la talla es correcta, no permite al perro ni comer, ni beber. Apenas puede asomar la punta de la lengua. Ni que decir tiene los estragos que ésto puede ocasionar en entornos calurosos.

Hoy por hoy los mejores bozales que podemos adquirir son los de cesta que reunan las características enumeradas arriba. Para perros no braquicéfalos el bozal Barkerville es, en mi opinión, la mejor opción. Luca y Txistu usan éste para viajar en transporte público. A veces durante algún paseo también los llevan para no perder la costumbre y siempre que el bozal está presente hacemos cosas guays como juegos de olfato o jugar a traer el bozal o dar paseos por el campo (donde además el bozal sirve para impedir que cacen a otros animales). Los galgos como Gómez necesitan, por su morfología, un bozal específico para su raza. Y por último los perros braquicéfalos, chatos, también por su morfología necesitan un bozal que se les adapte. Con ésta herramienta es importantísimo escoger la talla adecuada para que cumpla su función correctamente y además sea cómoda para nuestro perro. ¿He dicho ya que el bozal debe ser cómodo para nuestro perro? ¿Calzarías unos zapatos demasiado pequeños o demasiado grandes para tí? Pues eso.

El uso del bozal también es obligatorio por ley para determinadas razas. Algo que es como obligar a los hombres musculosos a ir con grilletes por si les da por liarse a tortas ya que potencialmente sus leches son más mortíferas que las del resto. Esto es el Minority Report canino. Muchas veces los dueños de perros de tamaño medio y grande, se implican más en la educación de sus perros y ésto es lo que los gobiernos deberían fomentar: la tenencia responsable y la educación canina. Muchos de los perros obligados a ir con bozal y correa de un metro, no tienen, debido precisamene a éstas imposiciones, unos paseos y socialización de calidad que son el primer paso para la salud mental del perro y por tanto, para que sean adultos equilibrados sin problemas de agresividad.

Por último, sea cual sea el motivo por el que uséis bozal, no olvidéis positivizarlo para acostumbrar a vuestro perro a llevarlo con absoluta normalidad cuando sea necesario: para viajar en transporte público, para controlar que no coma cosas en la calle, en disciplinas deportivas o como mero ejercicio de autocontrol.

El bozal Baskerville es un bozal cómodo y seguro para nuestro perro. Si le habituamos a llevarlo puesto puede hacer ejercicio, respirar, jadear, beber, comer, nos permite darle premios durante el entrenamiento, etc. Sin embargo el perro no podrá morder.
Bozal específico para galgos. Éste es el de Gómez.