Pipí y popó: cómo enseñar a tu perro el sitio correcto

perropisEnseñar a nuestro perro unos correctos hábitos higiénicos es una de las cosas en las que todo propietario se implica más. Convivir con un animal que se hace todo por casa no es fácil ni agradable, por eso nos esforzamos tanto en conseguir que lo haga en la calle. Los perros son inteligentes y aprenden aunque su humano sea de los que les da con el periódico en el hocico, pero castigar a un cachorro puede tener graves consecuencias en su comportamiento futuro; puede convertirse en un perro desconfiado y miedoso que incluso llegue a morder por miedo. De modo que ¿cuál es la mejor forma de enseñar a nuestro perro a hacer sus cosas fuera?

La respuesta es sencilla: enseñándole a acertar. Premiándole cuando lo hace en el sitio correcto e ignorando cuando lo hace en el lugar incorrecto. Vamos a concretar.

  • Cuando tu cachorro llegue a casa sería ideal tener un parque para perros o una habitación donde poder dejarle a solas durante la noche o algún periodo del día. En ese recinto colocaremos suficientemente separadas entre sí su área de descanso, su comida y su agua y el «baño» (léase empapadores o periódicos). Los empapadores o periódicos hay que cambiarlos regularmente, pero siempre dejando un trocito sucio en los nuevos para que nuestro perro, utilizando el olfato, relacione el lugar donde hacer sus cosas.
  • Los cachorros son muy predecibles: suelen hacer sus necesidades después de comer, de dormir o de jugar. Aunque no tenga todas las vacunas puestas, puedes sacarlo a la calle en brazos y dejarle unos minutos en un lugar donde olfatear, preferiblemente un sitio poco transitado por perros adultos. Dejarle olfatear es imprescindible para que haga sus cosas así que ten paciencia. Por supuesto, hay que crear oportunidades de acertar: si no lo sacas nunca a la calle, nunca tendrás oportunidad de premiarle por hacer sus cosas fuera. Lo ideal en cachorros de hasta seis meses es sacarlos cada dos o tres horas aunque sea sólo por 10 o 15 minutos.
  • Lleva siempre chuches contigo (pequeños trocitos de pollo o salchichas); SIEMPRE que tu perro haga sus necesidades en el lugar correcto dile «Muy bien, Pepito» y dale una chuche y un par de caricias.
  • Si tu perro ya hace siempre sus necesidades en el empapador o periódico, pero no en la calle, deja de premiar por hacer sus cosas ahí y prémialo sólo cuando las hace en la calle. Ésto mismo puede hacerse, una vez que ya lo hace siempre en la calle, si quieres que se baje de la acera para hacer sus cosas, o quieres que haga pis sólo en los árboles o hierba. Es muy fácil conseguir que tu perro deje de hacer sus necesidades en medio de la acera, en las ruedas de los coches o en mobiliario urbano así que no hay razón para ser incívico.
  • Paciencia con los accidentes! Aunque tu cachorro ya haya aprendido puede que a veces se le escape hacerlo donde no debe. No le regañes. Lo mejor es limpiar el pis o caca en cuanto lo vemos, sin enfadarnos, rezongar o hacer aspavientos. Utiliza vinagre para desodorizar o algún producto específico para eliminar el olor del orín en los lugares «no permitidos»; recuerda que el olfato es el principal sentido de tu perro y aunque tú no lo huelas él sí. Evita el amoniaco y la lejía, que además de ser tóxicos tienen un olor similar a la orina.
  • Ten en cuenta que los hábitos higiénicos los comienza a enseñar la madre nada más parir. Si el cachorro es separado de su camada antes de los dos meses es muy probable que no le haya dado tiempo a aprender de su madre y que le tengamos que dedicar más tiempo. En cualquier caso, cada perro aprende a su ritmo. No desesperes porque en el parque te digan que con cuatro meses sus perros ya lo hacían en la calle; no suele ser cierto.
  • Si en lugar de un cachorro has adoptado un perro adulto lo más probable es que ya tenga unos buenos hábitos higiénicos aprendidos, pero si no es así, el proceso para enseñarle es el mismo.

Si a pesar de todo ésto, tu perro llega a los ocho o diez meses y sigue haciendo regularmente sus necesidades en casa, consulta a tu veterinario por si es un problema médico o a un educador canino que te eche una mano.

Suerte!

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