Eli y Esther


Trabajar con Olga ha sido abrir los ojos a lo que supone una sincera y positiva relación con Eli. Las secuelas de su vida anterior nos pusieron las cosas muy difíciles, pero descubrir cómo trabajar juntas, saber que esto es cosa de dos (como toda buena relación), crecer y entendernos ha sido la clave para conseguir un cambio auténtico y, sobre todo, duradero. Hay trabajo, es un proceso, pero lo que se aprende y lo que se obtiene no se puede resumir en pocas palabras. Merece, y mucho, la pena. ”